1. Evite la selección de talla inadecuada
Si llevas una chaqueta de plumas con sobrepeso, la capa de aire que fluye entre la prenda y el cuerpo humano aumentará, lo que provocará una pérdida más rápida de la temperatura corporal. Si llevas una chaqueta de plumas con sobrepeso, los huecos en la misma se estrecharán, lo que reducirá la cantidad de aire estático en el interior y, por lo tanto, la retención de calor.
2. Evitar quemaduras
Las chaquetas de plumas suelen estar hechas de fibras sintéticas como el nailon. Debido a la poca resistencia al calor de las telas de nailon, se deforman cuando la temperatura alcanza los 160 grados. Por lo tanto, al usar chaquetas de plumas, es importante evitar las tuberías calientes, las cenizas de cigarrillos y los fuegos artificiales dispersos.
3. Evite el lavado inadecuado
A la hora de lavar chaquetas de plumas, utiliza un cepillo de cerdas suaves y no utilices una tabla de lavar ni lo retuerzas.
4. Evite lavarse con demasiada frecuencia
Aunque las chaquetas de plumas se pueden lavar enteras, debido a la poca resistencia del plumón, los lavados frecuentes pueden hacer que éste se rompa y se aglomere, lo que reduce la retención de calor.
5. Evite la exposición a la luz solar.
Los tejidos de nailon temen la exposición a la luz solar, y la exposición prolongada al sol abrasador puede hacer que las fibras del tejido de nailon envejezcan.

